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Redacción. Los jóvenes españoles creen que el sector asegurador realiza una aportación valiosa a la sociedad y proporciona tranquilidad y estabilidad a las personas y a las empresas.

Sin embargo, no consideran a este sector como un empleador de primer orden, que genera empleo de gran calidad en términos de estabilidad laboral, formación y carrera profesional, ni que las compañías de seguros superen a otro tipo de compañías en términos de retribución y conciliación de la vida personal y profesional.

Así lo pone de relieve el Estudio sobre el employer branding del sector Seguros en España, realizado por Fundación Mapfre, según el cual el nivel de desconfianza y desconocimiento de los jóvenes hacia la actuación de las entidades aseguradoras hace que, por lo general, muestren sentimientos de rechazo y falta de identificación hacia este tipo de compañías.

El sector Seguros, en comparación con otros como Banca, Auditoría y Consultoría, se encuentra en los últimos lugares del ranking de sectores en los que los jóvenes desearían trabajar y en los que creen que trabajarán en el futuro.

En líneas generales, creen que el sector es anticuado y poco dinámico, que las compañías aseguradoras no son transparentes de manera intencionada y que los trabajos en este tipo de empresas son repetitivos.

En concreto, seis de cada diez jóvenes que están a punto de incorporarse al mercado laboral manifiestan que no desean trabajar en el sector, un porcentaje muy similar al número de personas de entre 18 y 31 años que admite no conocer ningún tipo de trabajo de los que se desarrollan en el sector, aparte de la comercialización de los productos.

Las causas apuntan a la imagen de falta de transparencia y complejidad que el sector ha proyectado durante décadas, al bajo nivel de cultura aseguradora de los ciudadanos y al desconocimiento que tienen sobre muchas de las ventajas diferenciales del sector. “Todo ello perjudica notablemente la marca del sector. Impacta en sus cuentas de resultados y limita la propia evolución del modelo de negocio del sector y su desarrollo futuro”, afirma Jorge Martínez Ramallo, autor del estudio junto con Patricia Sánchez Ruiz, investigadora en el Center for Insurance Research de IE Business School.

Marca sectorial

El sector se enfrenta a transformaciones profundas que motivarán una fuerte demanda de talento, particularmente de perfiles digitales, de análisis de datos y de marketing avanzado. En este sentido, Jorge Martínez Ramallo, destaca que “lo que coloca a las empresas de seguros en una posición desventajosa en términos de employer branding no es tanto la competencia entre aseguradoras por un tipo de talento determinado, sino la competencia con otros sectores que, a los ojos de los candidatos, resultan más atractivos”.

En esta línea, Martínez Ramallo afirma que “es más necesario que nunca trabajar en el desarrollo de una ‘marca fuerte sectorial’, ya que el atractivo como empleador es una cuestión estratégica para el sector en el contexto de la transformación digital y la orientación al cliente. Cuanto mejor sea la imagen de marca, más favorable será también la relación entre lo que las personas aportan al negocio y el coste de captación, retribución y retención de los trabajadores. No se trata, por tanto, de una cuestión de relevancia solo para la función de RRHH. Es una materia estratégica de primer orden en el desarrollo del sector y la creación de valor para los accionistas”, añade Martínez Ramallo.

Martínez Ramallo también apunta la necesidad de intensificar los esfuerzos de comunicación sobre atributos objetivos como la remuneración, estabilidad, desarrollo y conciliación, puntos fuertes del sector, así como promover iniciativas de educación aseguradora “para reducir la desconfianza y fomentar sentimientos de identificación con el sector”, y otras destinadas a dar a conocer las distintas profesiones del sector, “que pueden accionar de manera importante tanto las palancas cognitivas como las emocionales”.

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