Redacción. Banco Santander y Fundación Integra han puesto en marcha la novena edición del proyecto de mentoring 'De Mujer a Mujer' con el objetivo de mejorar la empleabilidad y acompañar en su camino hacia el empleo a 15 mujeres víctimas de violencia.
Las participantes, todas ellas mujeres con formación cualificada y pasados marcados por malos tratos, contarán durante seis meses con el apoyo de 15 profesionales mujeres del banco que las acompañarán en su camino hacia la inclusión laboral mediante procesos de mentoring individuales.
Este programa, creado como una iniciativa de voluntariado corporativo, permitirá que las participantes refuercen su autoestima y desarrollen sus habilidades para conseguir mejorar sus oportunidades laborales.
Trabajarán con sus mentoras sus metas profesionales a corto plazo para lograr que accedan a un empleo que les permita empezar una vida junto a sus hijos y lejos de la violencia.
Seis meses de mentoring
En la primera sesión de esta novena edición, las voluntarias de Banco Santander pudieron conocer a las 15 mujeres que participarán en el proyecto -que reciben el nombre de mentees- y su situación.
Además, pudieron formarse en los conceptos básicos del mentoring que impartirán durante los seis meses en los que tendrá lugar esta iniciativa. Esto les proporcionará el conocimiento necesario sobre las herramientas de desarrollo personal y laboral que podrán compartir con sus mentees.
Las participantes realizarán, en compañía de sus mentoras, distintas sesiones individuales de mentoring y participarán en diversas actividades grupales, entre las que se incluyen talleres, sesiones, simulaciones de entrevistas de trabajo y una visita a la Ciudad Financiera para conocer las instalaciones de Banco Santander.
Así mismo, las participantes del programa dispondrán de un itinerario de inserción laboral personalizado que incluirá asesoramiento, intermediación, seguimiento y formación.
Lanzada en 2017, la iniciativa 'De Mujer a Mujer' ha contado desde entonces con la participación de 119 mujeres víctimas de violencia, de las que el 83 % han conseguido un empleo.