Redacción. La representación femenina en posiciones directivas ha crecido de forma sostenida en España entre 2006 y 2026 pasando del 16,9 % al 18,6 % en este periodo, mientras que la presencia masculina continúa siendo mayoritaria en los niveles de mayor responsabilidad.
Así se desprende de la 20.ª edición del Informe 'Brecha salarial y presencia de la mujer en puestos directivos 2026', elaborado por ICSA Grupo en colaboración con EADA Business School, a partir de más de 80.000 datos salariales actualizados a febrero de 2026, y que incorpora una visión histórica del periodo 2006-2026 que permite analizar la evolución del liderazgo femenino en España.
Desde 2013, año en el que se registra una menor presencia femenina en posiciones directivas, 10,3 %, el incremento acumulado ha sido de ocho puntos porcentuales, evidenciando que el crecimiento de la representación femenina se ha acelerado en la última década.
Diferencias retributivas y nivel de presencia directiva
Sin embargo, este avance en el acceso a puestos de dirección no se ha traducido en una equiparación salarial equivalente. En los últimos 20 años, la brecha en la alta dirección ha crecido del 8,5 % al 13% actual de 2026.
En los mandos intermedios, la diferencia salarial este año es del 10,5 %, un 2,7 % más que en 2006, y del 9,8 % en el caso de los empleados, única categoría en la que ha descendido en estas dos décadas, un 2,6 %.
Sobre la evolución de este último año, a diferencia de los mandos intermedios, donde la brecha se reduce respecto a 2025 del 11,6 % al 10,5 %, en la alta dirección la distancia salarial se mantiene estable. En términos prácticos, una mujer directiva debe trabajar 47 días más al año para igualar el salario de un hombre, y, al ritmo actual, la equiparación no llegaría antes de 2044.
"Veinte años de medición muestran que el sistema ha avanzado en inclusión, pero no ha transformado completamente los criterios con los que valora y remunera el liderazgo", señala Aline Masuda, profesora e investigadora de EADA Business School.
"Cuando la presencia femenina crece y la brecha salarial se mantiene, estamos ante un fenómeno estructural. El debate ya no es únicamente de acceso, sino de cómo se diseñan las trayectorias profesionales y cómo se reconoce económicamente el poder dentro de las organizaciones", añade Masuda.
La brecha salarial se incrementa a medida que se asciende en la empresa
El balance de estas dos décadas evidencia una progresión desigual dentro de la estructura organizativa. El estudio de 2026 confirma un patrón constante: la brecha salarial se incrementa a medida que se asciende en la estructura organizativa.
Aunque las mujeres representan el 46,4 % en la categoría de empleadas y el 33 % en mandos intermedios, su presencia desciende al 18,6 % en la alta dirección, reflejando una menor presencia en los niveles de mayor responsabilidad.
Por tamaño, la pequeña empresa registra el mayor incremento de mujeres en puestos de dirección, con una subida del 4,3 % respecto al año 2025, mientras que en la mediana empresa y en la gran empresa se observan variaciones negativas en el último año: -0,2 % y -4,1 %, respectivamente.
Por sectores, la industria manufacturera incrementa su representación femenina del 12 % al 17 % y el turismo, del 12 % al 20 %, mientras que el sector servicios reduce su cuota femenina directiva del 18 % al 15 %.
Por último, el estudio también destaca que las medidas obligatorias en materia de igualdad afectan únicamente a empresas de más de 50 empleados, que representan el 1,2 % del tejido empresarial español. El 98,8 % restante queda fuera del alcance normativo, lo que limita el impacto real de las políticas vigentes.