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Redacción. Tres profesionales de Fraternidad-Muprespa, mutua colaboradora con la Seguridad Social, han conseguido el Premio al Mejor Caso Clínico otorgado por el Comité Científico del 18º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Traumatología Laboral (SETLA), celebrado los días 22 y 23 de noviembre en Barcelona.

El caso clínico premiado hace referencia a la comunicación que lleva por título Accidente por electrización. ¡¡¡Estoy vivo!!! sobre el accidente en el que sobrevivió un electricista de 26 años que, tras recibir una descarga eléctrica de 15.000 voltios, sufrió la amputación de los brazos y una pierna. Dada la gravedad del estado del paciente y su edad, se planteó como solución recurrir a componentes protésicos de última generación que suplieran las articulaciones de hombro, codo y muñeca.

En paralelo se llevó a cabo terapia neuropsicológica, rehabilitación multidisciplinar y se trató el dolor del miembro fantasma. El caso presentaba extrema dificultad, puesto que no hay pacientes descritos en la literatura médica que hayan sobrevivido a una corriente de tan alto voltaje.

Todo este trabajo ha permitido al joven una satisfactoria evolución que permitió acortar el tiempo de ingreso hospitalario y obtener el alta médica antes de que se cumpliera un año del siniestro, ocurrido el 14 de diciembre de 2017.

Los tres profesionales de Fraternidad-Muprespa que han conseguido el reconocimiento son María Victoria Serrano, médico especialista en medicina familiar en la delegación de la mutua en Osuna (Sevilla), Inmaculada Rodríguez, coordinadora territorial asistencial adjunta de Fraternidad-Muprespa en Puente Genil (Córdoba), y Andrés Molina, médico de medicina general en la dirección provincial de la mutua en Sevilla.

Para la doctora Victoria Serrano “es clave reiterar el papel fundamental de las mutuas ante un desafortunado accidente laboral como este, donde se ha trabajado con un equipo multidisciplinar (cirugía, rehabilitación personalizada, unidad del dolor, protesistas, neuropsicología…) a través de una buena gestión sanitaria con un único fin: buscar el mayor beneficio y amparo del accidentado, tanto para su reinserción laboral, si es posible, como en su adaptación a la vida cotidiana”.

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