Bienestar emocional de los empleados. Del dicho al hecho

En el lenguaje coloquial existe una expresión muy gráfica para hablar de la oportunidad de las cosas, es decir, de la importancia de que estas ocurran cuando tienen que ocurrir, y no antes ni después. La expresión no es otra que “Pasó el día, pasó la romería”.

Significa algo así como que en la vida hay ciertos asuntos a los que no se puede llegar tarde, ya que hay un momento preciso para ocuparse de ellos y luego ya no tiene sentido actuar.

Pues bien, en ifeel sabemos que esto es justo lo que no tiene que ocurrir cuando hablamos de potenciar la salud mental en el entorno laboral.

Cuando se considera que el bienestar laboral es cosa de un día -por ejemplo, en el contexto del Día Mundial de la Salud Mental, celebrado el 10 de octubre- y las reivindicaciones no se traducen en acciones, no resulta útil ni para los empleados ni para la organización.

La buena noticia es que, cuando se trata de fomentar el bienestar de los empleados, siempre estamos de romería, porque nunca es tarde para empezar a actuar. Dicho de otro modo, siempre es el mejor momento para tomar decisiones eficaces sobre bienestar corporativo y cada día es un buen día para implementarlas, facilitando la vida de los empleados y aumentando su compromiso con la compañía.

Más allá de las referencias folclóricas y de las metáforas sobre algunas estrategias de Recursos Humanos, queremos llamar tu atención sobre la cuestión de fondo: pasado un día, una semana o el tiempo que sea, después de haber celebrado tú también el Día Mundial de la Salud Mental, ¿te has quedado en la reivindicación o te has puesto en marcha?

En este sentido, te invitamos a la reflexión sobre las decisiones concretas que has tomado para cuidar de tu propio bienestar, o del equipo que tienes a tu cargo. ¿Qué ideas se os han ocurrido entre todos para fomentar un buen clima laboral y mejorar la experiencia de todos los empleados?, ¿qué hábitos saludables habéis empezado a adquirir en el día a día de la oficina? En definitiva, ¿qué necesitáis hacer o cambiar para funcionar mejor como empresa sin descuidar la parte personal?

Si la respuesta a estas preguntas es que, pasado el día, lo que llegó fueron las rutinas de siempre porque el día a día nos come, porque lo urgente siempre va por delante de lo importante, porque nos encantaría mejorar nuestro bienestar pero no sabemos cómo hacerlo… entonces estamos ante un problema corporativo importante. Básicamente porque lo que no va en la dirección de cuidar a los empleados no va en la dirección de cuidar los resultados de la empresa.

Aunque en el corto plazo todo parezca ir bien y no se note, se trata de un problema que puede acabar estallando en la cara corporativa en forma de mal rendimiento a medio plazo, bajas médicas por problemas de salud mental, conflictos dentro del equipo o fuga (evitable) de talento.

La buena noticia es que es un problema organizacional que tiene solución: el asesoramiento experto por parte de profesionales, a través de un servicio de bienestar para empresas, que permita implementar una verdadera estrategia de bienestar emocional.

Son ese tipo de estrategias las que, adecuadamente aplicadas y evaluadas, acaban mejorando la vida y la productividad de todos los empleados.

Al final se trata de una cuestión de coherencia entre la filosofía y la acción, ya que no es muy eficaz que los factores de riesgo psicosocial que amenazan el progreso de una compañía se amortigüen por sí solos, como si bastara con pensar en ellos un día al año para luego dejar de ocuparse de ellos.

Mejor hacerlo cada día, de manera ordenada y sistemática, para llegar a la próxima romería con los deberes hechos y la plantilla en un adecuado estado de revista.

Rafael San Román, psicólogo y responsable de contenidos & PR en ifeel

Rafael San Román

 

 

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