Redacción. El 73 % de las empresas en España han señalado un repunte en el absentismo laboral a corto plazo, un 68 % apuntan un incremento de las bajas de larga duración y un 70 % aseguran estar afrontando dificultades por el aumento de costes asociados al absentismo o la incapacidad.
Así lo pone de relieve la Encuesta de Gestión del Absentismo 2026, elaborada por WTW, que revela, como principales causas de incremento del absentismo, los problemas de salud mental, destacados por el 51 % de las empresas, las enfermedades leves, señaladas por el 55 %, y los trastornos musculoesqueléticos, apuntados por el 32 % de las organizaciones encuestadas.
Para WTW, estos datos revelan un cambio de paradigma: las compañías ya no pueden tratar el absentismo como un proceso meramente administrativo, sino como un factor clave que impacta en la productividad, la salud financiera y la experiencia del empleado.
Gema Jiménez, directora de desarrollo de negocio en health and benefits de WTW España, explica que "el absentismo ha dejado de ser una cuestión operativa para convertirse en un asunto de gestión estratégica del talento. En un contexto de inflación de costes, escasez de talento y presión sobre la salud mental, las organizaciones necesitan herramientas, datos y políticas que les permitan anticiparse y actuar con visión de futuro".
Integración con la estrategia de Recursos Humanos
El informe muestra que las empresas están rediseñando sus políticas para integrar la gestión del absentismo con otras áreas críticas de RRHH, como la retribución, los beneficios o el bienestar.
El 81 % de las empresas reconoce que se enfrenta a barreras internas significativas para ofrecer una estrategia eficaz de gestión del absentismo.
Entre los principales retos se encuentran la integración insuficiente del apoyo al absentismo con indemnizaciones, beneficios, salud y bienestar (55 %), programas de bienestar percibidos como ineficaces (52 %), falta de recursos en Recursos Humanos (49 %), una cultura corporativa que no respalda niveles adecuados de absentismo (42 %) y una aplicación inconsistente de las políticas (35 %).
Más del 50 % de las empresas españolas identifican la mejora del bienestar como una prioridad, apostando por programas centrados en la prevención, el apoyo psicológico y la promoción de estilos de vida saludables.
"La capacitación de los managers y el uso inteligente de los datos son dos elementos diferenciales en los programas más eficaces. La tecnología y el análisis permiten tomar decisiones más ágiles, diseñar rutas de atención personalizadas y medir mejor el impacto del absentismo en cada organización", destaca Jiménez.
Prioridades de las empresas para los próximos años
Ante este escenario, el informe anticipa un giro de las compañías hacia medidas más integradas y orientadas a resultados, con especial foco en optimizar proveedores, reforzar el bienestar y mejorar la capacidad de gestión interna.
Entre las acciones previstas destacan la renegociación de términos o el cambio a proveedores de mayor valor (señalado por un 56 % de las empresas), la revisión de las políticas de comunicación del absentismo (56 %), la mejora del soporte en salud y bienestar (52 %), la integración de la gestión del absentismo con salario, beneficios y bienestar (51 %) y la formación de apoyo a los gerentes (50 %).
WTW concluye que, más allá de la revisión de políticas o la digitalización de procesos, las compañías más avanzadas están adoptando enfoques más sofisticados, centrados en la personalización de beneficios, el análisis predictivo y la gestión proactiva de riesgos.