GMRRHHpress. El fabricante norteamericano de automóviles General Motors anunció el martes que no venderá Opel al grupo canadiense Magna, aunque sí acometerá un plan de reestructuración que afectará, con seguridad, a la planta española de Figueruelas.

Según ha explicado la dirección de la compañía en Estados Unidos, con motivo del entorno de negocio de los últimos meses, cada vez más favorable para GM, y dada la importancia que tienen las marcas Opel y Vauxhall -en Reino Unido- para la estrategia global del fabricante, el grupo automovilístico ha decidido mantener dichas marcas y acometer un plan de reestructuración de sus operaciones en Europa.

"GM presentará proximamente su plan de reestructuración al Gobierno alemán y al resto de gobiernos afectados, con la confianza de que obtendrá una consideración favorable por parte de los mismos", señaló Fritz Henderson, presidente and CEO de la compañía, quien ha añadido que su objetivo es conseguir una solución a largo plazo satisfactoria para clientes, empleados, proveedores y concesionarios.

El plan de reestructuración que pondrá en marcha GM hará necesaria una inversión de 3.000 millones de euros, cantidad significativamente inferior a las ofertas recibidas por Opel.

Según el máximo ejecutivo de General Motors, el entorno de negocios ha mejorado en Europa, al mismo tiempo que lo han hecho en meses anteriores la salud financiera y estabilidad de GM, por lo que tienen confianza en que sus operaciones europeas puedan ser reestructuradas.

Henderson ha agradecido el duro trabajo de los gobiernos de la UE para intentar solventar este problemático periodo económico, así como los esfuerzos de Magna y de sus partners rusos en el intento de lograr un acuerdo equilibrado para todas las partes.

 

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