Redacción. Pascual ha presentado un procedimiento de despido colectivo que afectará a alrededor de 200 trabajadores, principalmente de su distribuidora, Qualianza, y, en menor medida, al área industrial y de servicios centrales.
La compañía ha fundamentado este despido colectivo en “la rápida evolución del mercado y su inminente transformación, acelerada en los últimos tiempos”, que han impulsado la omnicanalidad, la transformación digital, la industria 4.0, la automatización de los procesos o los nuevos modelos relacionales con clientes y consumidores”.
En este escenario, Pascual considera “inaplazable” una “reorganización de los recursos humanos para afrontar el futuro en una mejor posición competitiva”.
La compañía argumenta que el despido colectivo “es una medida necesaria que responde a un análisis pormenorizado de los perfiles, procesos y puestos que la compañía necesita para hacer frente desde ya a este nuevo mercado y a los nuevos modelos de relación y eficiencia industrial”.
Esta decisión ha sido ya comunicada a los representantes de los trabajadores y a los propios trabajadores, con objeto de que puedan iniciarse las conversaciones para alcanzar un acuerdo que satisfaga los intereses de todas las partes.
Pascual ha destacado que “está abordando con especial sensibilidad este proceso de ajuste que alcanzará al menor número posible de personas”, y ha puesto de manifiesto que “estudiará las condiciones más adecuadas para que este inevitable proceso tenga el menor impacto social posible”.
La compañía, que considera imprescindible ajustar sus sistemas de producción, gestión y distribución a la realidad del mercado para afrontar nuevos proyectos de futuro, ha asegurado que “mantiene inalterable su compromiso con la estabilidad del empleo y la sostenibilidad del proyecto empresarial”.