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Redacción. La Entidad Pública de Saneamiento de Aguas Residuales (EPSAR) de la Comunidad Valenciana, adscrita a la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural, ha incorporado a los pliegos que rigen la contratación de los servicios de funcionamiento de las depuradoras la obligación de que los vehículos adscritos al servicio de mantenimiento y supervisión deberán estar clasificados por la Dirección General de Tráfico (DGT) con un potencial contaminante Cero Emisiones.

En cumplimiento de esta obligación, las estaciones depuradoras de aguas residuales de Buñol (Valencia) y Segorbe (Castellón) han sido las primeras en incorporar vehículos eléctricos para cubrir los desplazamientos de los operarios en los trabajos de explotación y conservación en sustitución de los existentes propulsados por combustibles fósiles.

Así mismo, en las depuradoras se deberán instalar estaciones de carga eléctrica para estos vehículos. Está previsto que esta medida afecte a una flota de 150 vehículos entre coches y furgonetas que se irán incorporando paulatinamente conforme se renueven los contratos de explotación que están pendientes de licitar.

Esta acción se enmarca dentro de la estrategia de la EPSAR de reducción de la huella de carbono asociada a las depuradoras públicas de la Comunidad Valenciana, en las cuales un 19,5 % de la energía consumida proviene de la energía generada por el biogás producido en las propias instalaciones.

En la depuradora de Buñol los postes para recarga de los vehículos tienen una potencia de salida de 7,2 kW y el tiempo de carga aproximado es de 4 horas (80% de la carga en 45 minutos y el resto en 3 horas).

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