Igualdad de género como prioridad en las organizaciones

Afirmar que una fuerza laboral diversa e inclusiva es la clave del éxito no es una postura vacía; las organizaciones que celebramos la diversidad somos testigos, día a día, de ello.

Cuando las empresas se aseguran de eliminar barreras de discriminación, fomentar y crear espacios igualitarios, las personas en los equipos de trabajo lo notan y desarrollan un gran sentimiento de orgullo que los líderes ven traducido en compromiso y productividad.

La igualdad de género sigue siendo una asignatura pendiente en México y en el mundo. Se estima que cerrar la brecha entre hombres y mujeres en América Latina podría tomar 59 años si no tomamos medidas urgentes.

Es momento de actuar, de involucrar a nuestros equipos y empezar a cambiar estas estadísticas para generar igualdad de oportunidades y que todas las personas puedan prosperar.

A un nivel de liderazgo, un buen comienzo es abordar el tema de la igualdad de género: no lo evitemos, no nos mantengamos al margen. En caso de dudas, podemos apoyarnos en las áreas de Recursos Humanos para ofrecer talleres, sensibilizaciones y especialistas que nos ayuden a abrir la conversación en nuestros equipos y, en conjunto, aprender y crecer.

A nivel organizacional, debemos revisar periódicamente, desde diversos ángulos, nuestros procesos internos. Como parte de este objetivo es crucial consultar a las mujeres de la organización para conocer su perspectiva, así como intereses y necesidades de carrera. Esta información nos permite trazar con mayor precisión programas e iniciativas que les brinden herramientas para su desarrollo profesional.

Una vez que hemos implementado lo anterior, es crucial que desde Recursos Humanos garanticemos dos cosas: primera, que tenemos a candidatas para considerar al abrir una vacante, en especial, cuando se trata de posiciones de liderazgo; segunda, que debemos hacer un esfuerzo consciente e intencional por considerar y dar esos espacios a las mujeres. Estas dos sencillas acciones nos llevarán a atraer el talento adecuado en las posiciones adecuadas.

Así mismo, cabe mencionar que es importante incluir también a los hombres en estos esfuerzos, ya sea en sensibilizaciones, conversaciones o redes de empleados, entre otros, con el fin de generar un entorno de intercambio, aprendizaje y apoyo mutuo. De esta forma, lograremos permear una cultura de inclusión en todos los niveles.

Como reflexión final, en mi experiencia, tener una fuerza laboral con la cual nuestros clientes puedan identificarse tiene todo el sentido y nos permite servirlos mejor.

En palabras simples, la igualdad de género es lo correcto y nos beneficia a todas las personas que somos parte de ella. Hagámosla nuestra prioridad, y cambiemos el juego a favor de la diversidad.

En AT&T no solo hablamos de igualdad, la ejercemos.

Adrian Quintanilla

Adrian Quintanilla

 

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