El efectivo pierde terreno de forma acelerada en Latinoamérica, al igual que en muchos otros territorios del mundo. Según el último informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el uso de billetes y monedas ha caído un 15 % en los últimos cinco años, mientras las transferencias electrónicas han crecido un 45 %.
Esta tendencia se acelera en países como Brasil, México, Chile y Colombia, donde la digitalización de pagos ya supera el 70 % en el comercio electrónico y el 50 % en el retail físico.
Por qué las transferencias ganan terreno frente al efectivo
La principal razón es la conveniencia: las transferencias son instantáneas o casi instantáneas, gratuitas o de bajo coste, y permiten pagar desde el móvil sin necesidad de efectivo o tarjetas físicas. Además, ofrecen mayor seguridad: no hay riesgo de robo, falsificación o pérdida.
Para las empresas, reducir el manejo de efectivo disminuye los costes de logística y seguridad, mientras que para los consumidores elimina la necesidad de ir al banco o cajero.
En Brasil, el Pix -lanzado por el Banco Central en 2020- procesa más de 3.000 millones de transacciones al mes. En México, SPEI y CoDi crecen a doble dígito anual. En Chile, el sistema de transferencias interbancarias y el pago por código QR han hecho que el efectivo sea residual en muchas ciudades.
Este fenómeno no es solo una cuestión de comodidad, sino de democratización. En una región donde, históricamente, gran parte de la población ha estado fuera del sistema bancario tradicional, el teléfono inteligente se ha convertido en la llave de acceso a servicios financieros que antes eran inalcanzables para millones de personas.
Las empresas que lideran este cambio en la región
Varios actores clave impulsan esta transformación, que cada vez va ganando más peso en el territorio latinoamericano:
- Mercado Pago (Argentina, México, Brasil, Chile): líder en pagos digitales con más de 40 millones de usuarios activos.
- Nubank (Brasil, México, Colombia): el banco digital más grande de la región, con transferencias gratuitas y sin comisiones.
- RappiPay (Colombia, México, Perú): integra pagos rápidos en su app de delivery y finanzas.
- Prometeoapi: plataforma de open banking que permite transferencias instantáneas entre bancos de diferentes países, simplificando pagos transfronterizos y B2B.
Estas empresas han logrado que las transferencias sean tan fáciles como enviar un mensaje, impulsando la inclusión financiera en segmentos no bancarizados.
El papel de plataformas como Prometeoapi es especialmente crítico en el entorno actual. Al conectar las infraestructuras bancarias de distintos países mediante APIs, eliminan la fricción histórica de los pagos internacionales en la región.
Esto permite que una empresa en Uruguay pueda pagar a un proveedor en México de forma casi inmediata, algo que antes tomaba días y costaba altas comisiones en conceptos de intermediación bancaria.
El Open Banking y la eficiencia operativa en el sector B2B
La transformación hacia el dinero digital está redefiniendo cómo operan las empresas internamente. El paso de los sistemas cerrados al open banking permite una visibilidad financiera sin precedentes. Ya no se trata solo de mover dinero, sino de mover información de valor adjunta a ese dinero.
Las compañías ahora pueden automatizar la conciliación bancaria en tiempo real, lo que reduce errores humanos y libera al departamento de contabilidad de tareas repetitivas y tediosas.
Beneficios para Recursos Humanos y trabajadores
Para los departamentos de Recursos Humanos, el impacto es directo y positivo. La capacidad de realizar transferencias masivas e instantáneas permite una flexibilidad total en el pago de nóminas, incentivos o reembolsos de gastos.
En una economía donde el trabajo remoto y los colaboradores independientes (gig economy) son cada vez más comunes, poder enviar pagos exactos y trazables a través de fronteras mediante una sola integración tecnológica es una ventaja competitiva masiva.
Esto no solo mejora la satisfacción del empleado, sino que refuerza la transparencia corporativa ante los reguladores estatales.
El impacto en la economía y el futuro inmediato
La reducción del efectivo mejora la trazabilidad, reduce la economía sumergida y facilita la recaudación fiscal. Según el BID, el 60 % de las transacciones B2B en México y Brasil ya son digitales, ahorrando millones en costes administrativos.
En 2026, la tendencia se acelerará con la expansión de sistemas como Pix en toda la región y la integración de wallets digitales con transferencias interbancarias. Estamos presenciando el nacimiento de un estándar de pago regional. La interoperabilidad será la palabra clave en los próximos meses; la meta es que un usuario de un monedero digital en Colombia pueda pagar mediante código QR en un comercio en Argentina tan fácilmente como si estuviera en su propia ciudad.
Este ecosistema conectado no solo reduce la informalidad, sino que atrae inversión extranjera al ofrecer un mercado más transparente y tecnológicamente avanzado.
Así pues, las transferencias bancarias se han impuesto como el método de pago preferido en Latinoamérica por su rapidez, seguridad y bajo coste. Empresas como Prometeoapi están facilitando este cambio, haciendo que el dinero se mueva tan rápido como las ideas.