Profesional haciendo una nota de gastos

Redacción. El 21 % de los trabajadores en España admite declarar gastos de empresa de forma incorrecta con regularidad: recibos inflados, duplicados o directamente falsos.

Así se desprende de un estudio de Perk —anteriormente TravelPerk—, plataforma de gestión de viajes y gastos, elaborado a partir de una encuesta a 8.000 profesionales en España, Estados Unidos, el Reino Unido, Alemania y Francia realizada entre el 15 y el 28 de abril de 2026.

El alcance del problema va más allá de esa minoría habitual: el 57 % de los empleados españoles reconoce haber declarado gastos incorrectamente al menos una vez, y el 79 % afirma haber visto esta conducta en su entorno laboral.

Más de un tercio de los trabajadores en España (34 %) sigue gestionando sus gastos de empresa por correo electrónico u hoja de cálculo. Entre quienes usan flujos manuales, la incidencia de irregularidades sube al 25 %. Pero tampoco las herramientas digitales son garantía: el 18 % de los empleados que utilizan un ERP o software específico de gestión de gastos también envía reclamaciones manipuladas con regularidad.

Las categorías con más errores de declaración son las comidas (24 %), el entretenimiento de clientes (21 %) y los taxis y kilometraje (17 % en ambos casos).

El coste medio de estos gastos incorrectos asciende a 250 euros anuales por empleado que los practica habitualmente en España, cifra similar a la de Francia pero inferior a la de Alemania (290 €), el Reino Unido (320 libras) o Estados Unidos (330 dólares).

Para muchos trabajadores, el problema empieza por un error o un malentendido: el 31 % lo señala como origen de la irregularidad, y un 22 % apunta a la falta de claridad en la política de gastos de su empresa.

En cuanto a las formas de manipulación, el 43 % de los empleados españoles ha presentado en alguna ocasión un recibo generado con inteligencia artificial, y el 8 % lo hace con regularidad, un porcentaje que iguala al registrado en Estados Unidos.

El informe también recoge un dato que apunta a la brecha entre detección y disuasión: el 20 % de los empleados afirma que su empresa ya usa IA para detectar fraudes en gastos, pero el 19 % de quienes declaran importes incorrectos de manera habitual lo sabe y continúa haciéndolo igualmente.

Nikita Miller, directora de producto de Perk, señala que "la decisión más inteligente es desplazar el punto de intervención hacia adelante: integrar las políticas en el flujo de reserva, cotejar los recibos con los datos de la tarjeta en tiempo real y hacer que el cumplimiento sea el camino de menor resistencia".

El estudio subraya además que el 43 % de los empleados españoles no reclama pequeños gastos legítimos por la complejidad del proceso, lo que en algunos casos actúa como incentivo indirecto para compensar esa pérdida mediante declaraciones incorrectas en otras partidas.

Utilizamos cookies propias y de terceros para posibilitar y mejorar su experiencia de navegación por nuestra web. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.