Redacción. Cinco años después de que la pandemia forzara el mayor experimento de trabajo a distancia de la historia reciente, el modelo híbrido se ha consolidado en la mayoría de las grandes empresas españolas. Sin embargo, un nuevo informe pone cifras a algo que muchos equipos ya perciben: la distancia también tiene un coste.
El reto ya no es la productividad, es la cohesión
Así lo indica el estudio Radiografía del trabajo en 2026, elaborado por la Fundación Máshumano junto con Future for Work Institute a partir de una encuesta a 56 grandes compañías con actividad en España.
El informe sitúa la cohesión, la cultura y el sentido de pertenencia entre los principales retos del trabajo híbrido, por delante incluso de las dudas clásicas sobre rendimiento.
Cuando faltan los espacios informales, falta algo más
El estudio señala que la reducción de la presencialidad limita las conversaciones espontáneas y los aprendizajes informales que ocurren de forma natural cuando un equipo comparte espacio físico. Esas interacciones, aparentemente menores, son las que generan confianza e identidad compartida dentro de una organización. Sin ellas, la relación entre empresa y equipo corre el riesgo de volverse más funcional y menos humana.
Conversaciones espontáneas entre equipos, fuera de la sala de reuniones
La innovación también necesita el cara a cara
El informe añade un segundo hallazgo relevante: los entornos híbridos dificultan organizar reuniones verdaderamente inclusivas, lo que puede limitar los procesos creativos. La generación de ideas, señala el estudio, sigue dependiendo en gran medida del contacto directo y de la construcción colectiva en tiempo real.
“Los datos confirman lo que llevamos casi 30 años viendo en el día a día de las empresas: cuando un equipo se reúne de verdad, fuera de la rutina y de la pantalla, algo cambia. Surgen ideas que no aparecen en una videollamada, y se construye una confianza que ninguna herramienta digital reemplaza”, destacan desde Châteauform, grupo multinacional de origen francés especializado en seminarios, reuniones y eventos corporativos con más de 80 espacios en Europa.
Treinta años acompañando a las empresas en ese reencuentro
Desde 1996, Châteauform ha desarrollado un modelo propio para ayudar a las organizaciones a recuperar ese espacio de encuentro real. Su propuesta parte de una idea sencilla: cuando el equipo se siente “como en casa”, piensa, decide y crea de forma distinta. Hoy, casi tres décadas después, esa filosofía sigue siendo la base de su acompañamiento a empresas de toda Europa.
👉 Los datos son claros: la distancia física también distancia culturas, ideas y confianza. Quizás el próximo paso de muchas organizaciones no sea decidir cuántos días de teletrabajo ofrecer, sino cuántas veces al año su equipo se reúne de verdad.