Redacción. Cuidar de un padre o una madre dependiente ocupa más horas de trabajo que cuidar de los hijos, según un análisis de Wonest, compañía especializada en anticipar y reducir el impacto del absentismo, la rotación y la pérdida de rendimiento en las empresas.
Según este análisis, las empresas pierden el 1,2 % de las horas anuales de trabajo por el cuidado de familiares mayores, lo que equivale a 11,3 millones de euros al año, muy por encima del resto de cargas familiares. A esto se suman otros 28,9 millones de euros al año en pérdida larvada de horas, es decir, tiempo en que el empleado está presente en su puesto pero no rinde al 100 %.
El cuidado de los hijos pequeños es la segunda preocupación de los empleados en España, con un impacto económico de casi 15 millones de euros al año. El impacto en horas de trabajo perdidas por el cuidado de mayores es, según Wonest, casi tres veces mayor que el del cuidado de los hijos. Uno de cada dos empleados convive con la preocupación de tener un familiar dependiente, frente a uno de cada diez que tiene un hijo menor de 5 años.
La salud mental, el problema más extendido entre los empleados
La salud mental ha ganado protagonismo en el discurso corporativo en los últimos años, según Wonest, hasta situarse entre las prioridades de las organizaciones.
Medido como causa aislada, el estrés es el problema que menos horas de trabajo hace perder por ausencia, con un impacto de 12,5 millones de euros al año para las empresas, por detrás del cuidado de hijos o de mayores. Sin embargo, es el problema más extendido entre los propios empleados: afecta a uno de cada cuatro, más que cualquier otro problema medido de forma individual.
Wonest explica esta aparente contradicción por el hecho de que el estrés no es una carga aislada, sino un componente transversal que atraviesa el resto de situaciones personales. El cuidado de un familiar mayor, la crianza de un hijo pequeño o cualquier otra carga personal suponen, en mayor o menor medida, una carga adicional de estrés y desgaste mental, lo que explica que esté presente en todas estas situaciones.
Gestionar con datos, no con percepciones
Desde Wonest sostienen que estos datos desmontan algunas de las creencias más extendidas sobre el bienestar laboral y defienden decisiones basadas en datos objetivos y en el análisis de la realidad propia de cada organización.
Estas cargas impactan directamente en la cuenta de resultados: se traducen en mayores niveles de absentismo, incremento de la rotación y pérdidas de productividad que, en muchos casos, no se identifican ni se comprende su origen.
«Cada plantilla tiene su propia realidad, y tratarla con políticas genéricas es perder la oportunidad de actuar donde realmente hace falta. Los datos permiten anticipar costes, identificar las necesidades reales y destinar los recursos donde de verdad sean útiles y generen un impacto positivo para la compañía», señala Mayte Martínez, CEO global de Wonest.