Una inversión tecnológica incoherente desmotiva a los empleados de empresas europeas

Redacción. A uno de cada tres empleados europeos les resulta complicado mantener el compromiso con su empresa al trabajar desde casa debido a los problemas tecnológicos y de comunicación, lo que supone un aumento del 16 % respecto a agosto de 2020.

Así lo pone de relieve el último estudio publicado por la multinacional tecnológica Ricoh, basado en una encuesta a 573 trabajadores de oficina de empresas europeas con plantillas de entre 251 y 1.000 empleados, según el cual una inversión incoherente en tecnología está afectando negativamente a la motivación, ya que los empleados deben esforzarse por encontrar tiempo para llevar a cabo tareas personalmente gratificantes o que aporten un gran valor.

Este impacto negativo sobre la motivación supone un riesgo de que los empleados de más talento abandonen la empresa para trabajar en otra con una forma de trabajo digitalizada que resulte más provechosa y que se adapte mejor a sus hábitos laborales.

El 65 % de los trabajadores piensa que su empresa ha digitalizado los procesos para imitar a clientes, socios o a la competencia, en lugar de evaluar una necesidad específica.

Al profundizar en la relevancia de los procesos digitales de sus empleadores, el 39 % de los encuestados afirma no disponer de información en tiempo real para relacionarse adecuadamente con los clientes, mientras que solo un 26 % asegura que su empresa ha invertido en herramientas digitales o de comercio electrónico para mejorar la experiencia del cliente.

Sin embargo, a pesar de todas las nuevas tecnologías implementadas, no se ha reducido la carga laboral de los empleados. De hecho, un 42 % considera que las plataformas tecnológicas adoptadas durante la pandemia están aumentando su carga laboral, en lugar de reducirla.

Al mismo tiempo, un tercio de los trabajadores siente la presión de estar más tiempo conectados, lo que supone un aumento del 13 % respecto al año pasado.

Por otra parte, la adopción del teletrabajo y de nuevas formas de trabajar ha hecho aflorar también la preocupación por la vulnerabilidad en materia de seguridad.

El 45 % de los empleados admite estar preocupado por compartir archivos con el destinatario equivocado de forma involuntaria a través de los nuevos canales digitales.

Al mismo tiempo, un 47 % cree que sus jefes utilizan la tecnología para tenerlos vigilados mientras trabajan desde casa.

Ramón Martín, CEO de Ricoh España y Portugal, explica que “la pandemia ha supuesto una oportunidad para las empresas de abordar el reto de la evolución digital que tenían pendiente. Es sorprendente que algunas han realizado inversiones para equipararse a sus competidores, sin abordar las inversiones internas para mantener el nivel de motivación y compromiso de su gente”.

“La inversión en tecnología y la adopción de nuevas formas de trabajar deben estar motivadas por las necesidades reales de tu empresa, de tus empleados y de tus clientes, porque cada negocio tiene desafíos tecnológicos y de comunicación específicos, y solo así se pueden identificar qué soluciones tecnológicas ofrecen el máximo impacto”, añade Martín.

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