Redacción. El Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado la creación del Consejo Asesor en Inteligencia Artificial, Ética y Derechos Digitales, cuya función será la de asistir y asesorar al Consistorio en el uso de la inteligencia artificial para el bien común y proponer actuaciones y proyectos con el objetivo de convertir a la Ciudad Condal en una ciudad referente del humanismo tecnológico.
Este consejo estará integrado por quince miembros, personas expertas e independientes de amplia trayectoria en el ámbito académico, tanto de disciplinas científicas y tecnológicas como del campo de las ciencias sociales y las humanidades, y con experiencia previa relacionada con la ética de la inteligencia artificial.
Laia Bonet, tercera teniente de alcalde del Ayuntamiento, será la presidenta del consejo, mientras que Michael Donaldson, comisionado de innovación digital, administración electrónica y buen gobierno, será el vicepresidente.
Las funciones del Consejo Asesor en Inteligencia Artificial, Ética y Derechos Digitales son las de asesorar al equipo de gobierno municipal en materia de uso de la inteligencia artificial para el bien común, con una visión amplia y global, emitir estudios de impacto sobre los sistemas algorítmicos de alto riesgo que se quieran desarrollar o licitar y promover la colaboración con universidades, centros docentes, centros de investigación, empresas, fundaciones e instituciones públicas y privadas vinculadas a la inteligencia artificial y su dimensión ética.
Así mismo, el consejo propondrá actuaciones y proyectos con el objetivo que Barcelona se convierta en una ciudad referente del humanismo tecnológico, planteará políticas públicas innovadoras para garantizar los derechos digitales de la ciudadanía, evaluará el desarrollo de la estrategia municipal de algoritmos y datos para el impulso ético de la inteligencia artificial y sugerirá mejoras para el cumplimiento de los objetivos y la realización de sus actuaciones.
Por último, promoverá el debate y el conocimiento sobre el impacto de la inteligencia artificial en la sociedad, en conexión con el mundo académico, las instituciones y la ciudadanía.
El consejo se reunirá un mínimo de dos veces al año en una sesión ordinaria, y sus miembros serán nombrados por decreto de alcaldía para un plazo de cinco años, prorrogables, como máximo, un mandato más.