Seis de cada diez empresas españolas tienen diferentes niveles de ciberseguridad en cada una de sus sedes

Redacción. El 62 % de las empresas españolas con sedes distribuidas geográficamente han identificado una disparidad entre los niveles de ciberprotección de sus distintas ubicaciones, según pone de relieve el estudio Managing geographically distributed businesses: challenges and solutions, elaborado por Kaspersky, compañía global de ciberseguridad y privacidad digital.

De estas empresas, el 44 % reconoció el problema, aunque no lo consideró crítico, asegurando que la mayoría de las oficinas locales estaban bien protegidas, mientras que un 18 % afirmó que sus sucursales necesitan implementar muchas más medidas de ciberseguridad, el 16 % aseguró que solo algunas de las sucursales estaban bajo control y el 2% llegó a afirmar que ninguna de sus sedes locales estaba realmente protegida.

Sin embargo, los expertos de Kaspersky advierten de que esta disparidad de niveles de ciberseguridad en las distintas sedes puede poner en riesgo a toda la organización.

El informe también revela que solo el 38 % de los encuestados en España confiaba en que la protección frente a las ciberamenazas en su sede central fuera igual de eficaz que en las oficinas locales.

Desconfianza en los expertos locales

Además de las limitaciones presupuestarias, una de las razones esta disparidad es, según el informe, la falta de confianza en los expertos locales.

En el 42 % de los casos, las sedes centrales asumieron la responsabilidad de todas las actividades de ciberseguridad en las sucursales, alegando que el personal local no tenía los conocimientos y cualificaciones necesarias.

Incluso en el 56 % de los casos en los que las tareas de ciberseguridad se repartían equitativamente entre la sede central y los equipos locales, todas las actividades eran supervisadas por la sede central.

“Aunque los datos más sensibles puedan estar centralizados, el acceso a los activos de la empresa es claramente necesario desde varias ubicaciones, y cuando estas no están tan bien protegidas como la sede central, se crean riesgos de seguridad para toda la organización”, explica Anton Solovey, senior product manager (XDR) de Kaspersky.

“Existe la idea errónea de que un nivel de protección inferior será suficiente para los sitios que desempeñan un papel secundario en la estructura de la empresa. Sin embargo, a los ciberdelincuentes no les importa qué lugar atacan, ya sea la sede central o sus sucursales; pueden penetrar en la infraestructura de la empresa desde cualquier ubicación. Por lo tanto, es importante habilitar una protección que sea igual de eficaz en todos los sitios”, añade Solovey.

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