Redacción. El 81 % de las empresas españolas está invirtiendo en la incorporación de agentes de inteligencia artificial (IA) en sus sistemas, pero solo el 23 % logra un retorno de la inversión (ROI) en múltiples casos de uso.
Así se desprende del informe KPMG Global Tech Report 2026, elaborado a partir de una encuesta a 2.500 directivos de tecnología de 27 países, incluyendo más de un centenar de respuestas de directivos españoles.
El estudio refleja que la IA ha dejado de ser una tecnología experimental para convertirse en una prioridad estratégica, aunque el paso de los proyectos piloto a la escala sigue siendo el principal obstáculo.
El 65 % de las organizaciones en España afirma que sus casos de uso de IA ya generan valor empresarial, pero la proporción de las que obtienen retorno sostenido y medible en múltiples iniciativas es aún minoritaria.
El informe señala la necesidad de redefinir métricas, reforzar la gobernanza y alinear la IA con los objetivos de negocio.
"Las empresas en España muestran una ambición clara por liderar con IA; el verdadero salto llegará cuando conviertan los pilotos en escala y el valor en ROI medible y sostenido en el tiempo", apunta David Sanz, socio responsable de inteligencia artificial, análisis de datos y tecnologías emergentes de KPMG.
Brecha de talento
El estudio de KPMG revela, asimismo, que el talento emerge como el principal cuello de botella, ya que el 67 % de las organizaciones españolas reconoce que carece de las capacidades necesarias para ejecutar su estrategia de transformación digital.
Para reducir esa brecha, el 91 % prevé ampliar sus alianzas y ecosistemas tecnológicos en los próximos doce meses.
Además, el 90 % considera que la gestión de agentes de IA será una habilidad crítica en un horizonte de cinco años, lo que refuerza la urgencia de invertir en formación y desarrollo interno.
Por otra parte, el 82 % de los directivos españoles coincide en que asumir más riesgos con tecnologías emergentes es necesario para mantener la relevancia competitiva.
"España está bien posicionada para convertir la ambición en ventaja competitiva si combina tres palancas: talento y capacidades, ecosistemas de colaboración y una ejecución disciplinada para escalar la IA a toda la organización", señala Enrique Solbes, chief digital officer de KPMG en España.
Escenario internacional
En el plano internacional, los datos siguen una tendencia similar a la de España, aunque con diferencias relevantes. La inversión en agentes de IA es algo mayor a escala global (87 % frente al 81 % español), y el ROI en múltiples casos de uso apenas varía (24 % global frente al 23 % en España).
La diferencia más pronunciada aparece en el talento: la carencia de capacidades afecta al 67 % de las empresas españolas frente al 53 % de media mundial, catorce puntos de diferencia.
En cambio, España supera la media global en disposición a asumir riesgos con tecnologías emergentes (82 % frente al 78 %) y en la previsión de ampliar ecosistemas tecnológicos (91 % frente al 90 %), y se sitúa ligeramente por debajo en la consideración de la gestión de agentes de IA como habilidad crítica (90 % frente al 92 % global).