Redacción. El 63 % de las empresas con la certificación Top Employers en España dispone ya de un marco para la implantación ética de la inteligencia artificial (IA) agéntica, lo que supone un incremento del 27 % respecto a 2025. Además, el 67 % cuenta con un procedimiento específico para evaluar e implantar herramientas de IA agéntica de forma responsable, 20 puntos porcentuales más que el año anterior.
Así lo revela el informe Designing work for the age of agentic AI, publicado por Top Employers Institute a partir de los datos de 2.400 compañías certificadas en todo el mundo, 146 de ellas en España.
El estudio analiza el impacto de la denominada IA agéntica —sistemas autónomos capaces de razonar y actuar con intervención humana limitada— y aborda la llegada de los sistemas multiagente, en los que conjuntos coordinados de agentes trabajan de forma colectiva en tareas complejas a gran escala.
A diferencia de generaciones anteriores de IA, que mejoraban el rendimiento individual al eliminar o acelerar tareas concretas, estos sistemas tienen el potencial de sustituir flujos de trabajo completos, lo que reduce la necesidad de coordinación humana, pero también eleva el riesgo de descoordinación entre personas y sistemas.
Ante este escenario, el informe identifica tres ámbitos de actuación prioritarios para los departamentos de recursos humanos: garantizar la confianza de los empleados, redefinir los procesos de trabajo e implantar marcos éticos.
En España, el 39 % de las organizaciones certificadas ya involucra a su plantilla en debates sobre ética de la IA y su integración en los procesos de RRHH, mientras que el 41 % evalúa de forma continua el impacto de estos sistemas en el bienestar, la satisfacción laboral y el desarrollo de competencias.
El perfil del "orquestador de IA"
La integración de la IA agéntica está transformando también la naturaleza de los roles profesionales. Es el caso del llamado "orquestador de la IA": un profesional con perfil generalista que, apoyándose en agentes inteligentes, puede generar resultados que antes requerían la intervención de varios empleados. En la práctica, coordina sistemas en lugar de trasladar trabajo entre equipos.
Este modelo desdibuja las fronteras entre funciones y plantea retos concretos a los departamentos de recursos humanos: cómo definir la contribución individual, cómo evaluarla y cómo fijar la compensación.
Clara, el agente de Leroy Merlin que reactiva candidatos en riesgo de perderse
Como práctica de referencia, el estudio cita a Clara, el agente de IA que Leroy Merlin ha desplegado para dar soporte a su equipo de adquisición de talento.
Su función principal es reactivar proactivamente a candidatos que, tras participar en procesos de selección, tienen sus datos a punto de expirar en la base de candidatos de la compañía. Antes de su implantación, esos perfiles se eliminaban a los 12 meses por la normativa de protección de datos, con la consiguiente pérdida tanto del esfuerzo invertido por el candidato como de información valiosa para el equipo de recruiting.
Clara contacta con estos perfiles a través de WhatsApp, correo electrónico o teléfono cuando llevan más de nueve meses inactivos, cualifica su información y mantiene sus datos activos para futuras vacantes.
El agente se identifica desde el primer momento como inteligencia artificial, mantiene conversaciones personalizadas en varios idiomas y actualiza los perfiles en tiempo real. Cuando detecta una vacante abierta adecuada, transfiere el proceso a un reclutador humano de forma transparente.
Los resultados hasta la fecha apuntan a una tasa de aceptación de llamadas del 80 % y a una reactivación hacia procesos activos del 60 %.
"Las organizaciones que invirtieron pronto en una gobernanza responsable de la IA están ahora en mejor posición para absorber los impactos de los sistemas multiagente. Su ventaja competitiva no radica en restringir la innovación, sino en establecer límites claros dentro de los que la innovación puede escalar de forma segura y con mayor confianza", señala Massimo Begelle, regional manager de sur de Europa y Oriente Medio de Top Employers Institute.
La aceleración de las prácticas éticas entre las organizaciones con certificación Top Employers en España indica que la transición hacia modelos de trabajo con IA autónoma avanza a un ritmo mayor del que los datos del informe del año pasado anticipaban.