Nationale-Nederlanden

Redacción. Nationale-Nederlanden, compañía perteneciente al Grupo NN, ha completado con éxito su conversión en una empresa cien por cien Agile, una iniciativa que nació con el objetivo de ofrecer el mejor servicio al cliente e incrementar su satisfacción en base a propuestas de valor personalizadas y ajustadas a sus necesidades.

Agile surge como sustituto a los métodos tradicionales de gestión empresarial. En la actualidad, la relación con el cliente está condicionada por la inmediatez, pero sin renunciar por ello a la calidad en la atención.

Por ello resulta necesario que las organizaciones se adapten al nuevo modelo social, creando un ecosistema propio pero afín a este y, por tanto, capaz de entregar proyectos y productos en espacios cortos de tiempo.

Nationale-Nederlanden es una de las pocas empresas en España que ha conseguido finalizar su transformación en una compañía totalmente Agile. Más que la implementación de una metodología, esta transformación es el reflejo de una estrategia de negocio ambiciosa.

Cambio organizacional y cultural

Para Marije Scholma, subdirectora general y directora de experiencia del empleado (CHRO) de Nationale-Nederlanden, “los principios de Agile son un fiel reflejo del camino tomado por la compañía. Nuestros valores tienen un alto grado de importancia para nosotros, por lo que estamos trabajando para ser transparentes y claros de cara al cliente”.

“Hacemos un esfuerzo diario por ofrecerles la mejor asistencia, al tiempo que mejoramos la velocidad y el poder de ejecución para adaptarnos a los cambios del sector. Los empleados han sido el motor de este proceso. Esto no supone solo un cambio organizacional, sino un cambio cultural”, añade Scholma.

Para la materialización de un cambio de tal calibre, Nationale-Nederlanden ha contado con el esfuerzo e implicación de un equipo de trabajo que ha sido el artífice de que esta metodología haya sido apoyada y desarrollada desde todos los niveles de la empresa.

“Hemos trabajado desde principios del año 2018 para convertirnos en una organización cien por cien Agile. Esto supone un desafío en el progreso de Nationale-Nederlanden, ya que depende de, entre otras cuestiones, la capacidad de la compañía de innovar, de adaptarse a entornos cambiantes y de crear nuevas estrategias de negocio que se ajusten a las necesidades de los clientes. Desde ahora, todas las iniciativas de cambio de la empresa se ejecutan siguiendo metodologías ágiles”, ha explicado Jordi Bueno, subdirector general y director de transformación (CTO) de Nationale-Nederlanden.

Rapidez y flexibilidad

Los nuevos métodos Agile se caracterizan por utilizar una fórmula de trabajo que exige rapidez y flexibilidad, dos conceptos muy importantes para conseguir adaptarse a las necesidades del cliente.

Siempre enfocada en los resultados, se trata de una filosofía sustentada en la combinación de la experimentación y de las pruebas, incorporando el feedback del cliente de manera constante. Algo que proporciona una serie de ventajas competitivas en un mercado cada vez más cambiante y exigente y que permite entregar valor a los clientes de manera incremental y continua.

Algunos de los beneficios concretos son una organización del trabajo versátil, orientada a la consecución de objetivos, una estrategia modulada en función de los requerimientos del cliente y un proceso transparente.

Los equipos utilizan la metodología Scrum -entregas de trabajo cada dos semanas-, Kanban -para procesos del día a día- y Scaled -planifican incrementos trimestrales, de forma que el diálogo entre los equipos involucrados en el desarrollo de los proyectos sea constante, permitiendo que el cliente posea el control total del servicio-.

Proceso liderado por los empleados

La gran ventaja de esta nueva forma de trabajo es que beneficia no solo a los clientes, sino también a todos los stakeholders de la empresa, entre los que se incluyen los partners, con quienes se puede trabajar de forma más eficiente, y, sobre todo, los empleados.

Marije Scholma destaca que “uno de los objetivos es dar relevancia a los empleados, permitiendo una mayor autonomía, creando más transparencia y responsabilidad. Son ellos los actores centrales de la transformación de la empresa: el proceso está impulsado y apoyado por el equipo directivo, pero liderado por los empleados”.

Utilizamos cookies propias y de terceros para posibilitar y mejorar su experiencia de navegación por nuestra web. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.