Redacción. Mercer y Marsh Risk Consulting han anunciado el lanzamiento de Acompañamiento en la vuelta a la normalidad, un servicio integral para ayudar a las empresas a planificar la readaptación de sus procesos de trabajo.
Este servicio asesora en todas las áreas clave para asegurar la continuidad y éxito del negocio mediante un análisis detallado de los impactos provocados por la emergencia y la continuidad del negocio frente a los nuevos riesgos.
Reinventar los recursos humanos
Según aseguran los promotores de este servicio, “la vuelta a la normalidad ofrece una gran oportunidad de transformación. Nuestras prioridades han cambiado: ahora prima la seguridad y salud de las personas. El capital humano será la clave para afrontar los cambios. Por ello, es momento de reinventar los recursos humanos tanto en el corto plazo como en el futuro e implementar la transformación digital y la flexibilidad del trabajo”.
“Hemos roto muchas barreras psicológicas y organizativas acerca del teletrabajo y la flexibilidad”, asegura Juan Vicente Martínez, responsable del área de Career en Mercer. “Es importante encontrar un equilibrio entre el hoy y el mañana”.
Según una encuesta de Mercer, el 75 % de las empresas ha detectado nuevas oportunidades para mejorar su modelo de gestión. Para que resulten efectivas será fundamental implementar nuevas formas de trabajo y producción que protejan a los empleados frente a los riesgos. Así mismo, el 58 % de las empresas asegura que aplicará de forma permanente algunas de las medidas establecidas durante la crisis.
“Empresas con una cultura de resiliencia han logrado recuperarse a crisis previas y obtener mejores rendimientos”, señala Iñigo Albizuri, responsable de Marsh Risk Consulting. “Hacer ejercicios de simulación es clave para que las empresas puedan afrontar una crisis sin improvisar”.
Las organizaciones deben prestar especial atención a toda su cadena de valor para identificar nuevos riesgos y evitar cualquier actividad que perjudique tanto a las personas como al negocio. También deberán enfocarse en medidas que refuercen su reputación y contar con documentación exhaustiva que refleje una gestión eficaz de la crisis y los protocolos aplicados.
Por otro lado, el grado de exposición a ciberataques se ha incrementado debido a la utilización masiva de dispositivos móviles por usuarios que no están preparados, y los patrones de consumo han cambiado debido a la aceleración de la transformación digital de muchos negocios. Estos factores hacen necesario reforzar los sistemas de ciberseguridad mediante una mejora de los mecanismos de acceso a las estaciones de trabajo y monitorización de accesos.
“Debemos evolucionar de un modelo presencialista, computando las horas de asistencia, a otro basado en los resultados, y potenciar la comunicación entre gestores de equipos y sus empleados para potenciar el teletrabajo y hacerlo más efectivo”, apunta Rosa Di Capua, responsable de Legal&Compliance en Mercer.
Implicaciones de los cambios
Este proceso de cambio plantea numerosas implicaciones para los próximos meses, tanto a nivel organizativo, como de compensación y desarrollo del talento, así como en el ámbito laboral.
Será necesario llevar a cabo un rediseño de puestos y funciones para adecuar plantillas de forma flexible, incorporando trabajadores autónomos o por proyectos.
Los esquemas de retribución y beneficios deberán ajustarse a las necesidades de cada trabajador y recompensar adecuadamente funciones críticas.
También será clave el desarrollo de nuevas habilidades digitales y modelos de liderazgo, así como la revisión del modelo de dirección por objetivos vinculados a proyectos, y no a parámetros temporales.
Además, será necesaria una revisión de los convenios colectivos para regular mejor el teletrabajo.