Imagen de la noticia

Redacción. El 79 % de las oficinas flexibles del mundo son rentables en la actualidad en cuanto al margen de beneficio operativo (ingresos menos costes operativos, sin incluir depreciación, amortización, intereses pagados por deudas o impuestos en los costes operativos).

Así lo pone de relieve un reciente estudio de Workthere, plataforma internacional de la consultora inmobiliaria Savills Aguirre Newman especializada en el negocio de oficinas flexibles y coworking.

Para la elaboración de este estudio, Workthere ha realizado un benchmark sobre oficinas flexibles, denominado Flexmark, con información obtenida en Bélgica, Francia, Alemania, Irlanda, España, Países Bajos, Singapur, Reino Unido, Estados Unidos y Vietnam.

El informe destaca el vínculo entre rentabilidad y una mayor asignación de oficinas privadas dentro de un espacio flexible. Actualmente, el 65 % de los ingresos provienen de puestos de trabajo en espacio privado, en comparación con el 16 % que proviene de puestos en coworking o espacio compartido.

Los resultados del estudio muestran que, de las oficinas flexibles que tienen el 80 % o más del espacio asignado a espacio privado, solo el 12 % no son rentables. Aquellos que tienen menos de un 80 % de su espacio destinado a oficinas privadas no son rentables en un 32%.

El análisis de Workthere también informa del aumento en los niveles de ocupación de puestos tanto en espacio privado dentro de oficinas flexibles, del 76 % en 2018 al 81 % en 2019, como de la ocupación en espacio de coworking, que pasó del 53 % al 60 %.

La demanda media en oficinas flexibles es de 15 puestos de trabajo por empresa. El 50 % de los puestos los ocupan empresas de entre 2 y 20 empleados, mientras que las empresas más grandes, de más de 100 empleados, que tradicionalmente han alquilado oficinas convencionales, actualmente representan el 13 % del espacio flexible.

La media de ocupación del cliente más grande en los espacios de oficinas flexibles es del 21 % del total. Workthere destaca que en un 8 % de los casos, el cliente más grande llega a ocupar ya el 50 % del total.

Jessica Alderson, analista de investigación global en Workthere, apunta que “en el análisis se ve un desequilibrio entre la rentabilidad y la asignación de espacio. El área promedio asignada a espacio privado actualmente se sitúa en el 53 %, aunque representa el 65 % de los ingresos, mientras que el espacio compartido ocupa un 25 %, pero solo aporta el 16 % de los ingresos”.

“Dado que se espera un aumento en la demanda de espacios flexibles en los próximos años a medida que se asientan las ventajas en cuanto a colaboración y eficiencia del espacio, esperamos que algunas de las áreas de coworking dentro de las oficinas flexibles se conviertan en oficinas privadas para ajustar la oferta a la demanda e impulsar la rentabilidad”, añade Alderson.

Por su parte, Ana Zavala, directora de Workthere España, explica que “a pesar de las informaciones sobre los desafíos a los que se ha enfrentado el modelo de negocio de las oficinas flexibles, el sector ha experimentado un crecimiento positivo. La demanda no muestra signos de disminuir tanto entre grandes empresas como pymes y startups que utilizan este tipo de espacio, precisamente por su flexibilidad en cuanto a la duración y puestos necesarios”.

“La entrada de más operadores y propietarios creando sus propios modelos está acelerando la competencia, lo cual es bueno para el usuario, al tener más opciones en un mercado en constante cambio donde la diferenciación va a ser clave”, concluye Zavala.

Utilizamos cookies propias y de terceros para posibilitar y mejorar su experiencia de navegación por nuestra web. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.