La pandemia de covid-19 obstaculiza la formación profesional a nivel mundial

Redacción. La pandemia de covid-19 ha impactado muy negativamente sobre las actividades de formación a nivel global, según pone de relieve un nuevo estudio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), realizado con la colaboración de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) y el Banco Mundial.

El estudio, titulado Skills development in the time of covid-19: Taking stock of the initial responses in technical and vocational education and training (Desarrollo de competencias en tiempos de COVID-19: un balance de las respuestas iniciales en la enseñanza y formación técnica y profesional) y basado en una encuesta a más de 1.300 proveedores de enseñanza y formación técnica y profesional (EFTP) de 126 países, ha revelado que estos no estaban suficientemente preparados para responder a las restricciones impuestas a causa de la crisis, si bien algunos pasaron rápidamente a la educación a distancia.

La mayor parte de los encuestados notificaron interrupciones en la formación, sobre todo en el aprendizaje en el trabajo a causa del cierre de las empresas, así como la cancelación de evaluaciones y exámenes de certificación, aunque desde el inicio de la crisis comenzaron a surgir innovaciones en la docencia y el aprendizaje.

La EFTP comprende la educación y la formación en diversos niveles de competencias relacionadas con un gran número de opciones de empleo, como plomeros, electricistas, vendedores, contables, programadores y empleados de banca.

Al inicio de la pandemia, pocos países y proveedores de formación disponían de suficientes equipos, conectividad, programas y plataformas de enseñanza a distancia y de recursos pedagógicos. Además, la mayoría de los instructores y estudiantes carecían de las competencias digitales necesarias para adaptar y utilizar sus servicios de EFTP.

La transición a la enseñanza a distancia ha sido un proceso de aprender haciendo. Los ejemplos presentados en el informe ilustran el desarrollo de opciones de aprendizaje y evaluación flexibles, que van desde soluciones de alta y baja tecnología a no tecnológicas.

Las no tecnológicas incluyen el uso de plataformas no virtuales, como los canales de televisión, para divulgar conocimientos prácticos en un número de países, incluidos Madagascar, Pakistán y la República Democrática del Congo, así como la elaboración de guías de aprendizaje autodirigido y evaluaciones de competencias virtuales.

En algunos países, los estudiantes grababan videos y tomaban fotografías de las tareas prácticas realizadas en casa y las trasferían a plataformas virtuales.

Además, se han establecido asociaciones público-privadas, por ejemplo, para dotar de equipo digital a los maestros y a los estudiantes desfavorecidos.

Otros países adoptaron también nuevas medidas políticas dirigidas a garantizar que los sistemas de EFTP estén mejor preparados para futuras crisis.

Sin embargo, el informe señala que mientras que más de dos terceras partes de los proveedores de EFTP comunicaron que durante la pandemia impartían formación exclusivamente a través de métodos remotos, en los países de bajos ingresos muy pocos proveedores pudieron hacer esta transición.

Los problemas de acceso relacionados con las modalidades e infraestructura del aprendizaje a distancia en línea podrían dejar a los estudiantes desfavorecidos atrás, a menos que sean adoptadas medidas adecuadas para superar la brecha digital, según advierte el informe.

Los proveedores de formación, los responsables de la toma de decisiones y otras partes interesadas están comprendiendo ahora la importancia de aplicar medidas para mejorar la resiliencia y la preparación de los sistemas de formación, de manera que puedan seguir impartiendo formación durante futuras crisis.

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