Complejo Industrial de San Miguel en Famaillá, Tucumán (Argentina)

Redacción. San Miguel, multinacional de referencia en producción y comercialización de frutas del hemisferio sur, y Banco Santander han emitido y colocado, respectivamente, la primera obligación negociable vinculada a la sostenibilidad (SLB - sustainability linked bonds) en Argentina.

Los SLB son, según la Asociación Internacional de Mercados de Capitales (ICMA), son bonos cuyas características financieras y/o estructurales varían en función de si el emisor logra objetivos de sostenibilidad. Los emisores se comprometen con mejoras futuras explícitas en los resultados de sostenibilidad dentro de un cronograma predefinido.

Los objetivos de sostenibilidad deben ser medibles a través de indicadores clave de rendimiento (KPI) definidos y evaluados en comparación con los objetivos de rendimiento de sostenibilidad.

La colocación de este bono vinculado a la sostenibilidad fue liderada por Santander Argentina y el mismo fue adjudicado por 50 millones de dólares estadounidenses.

A partir de este instrumento, San Miguel se compromete a alcanzar un 66 % de energía renovable sobre el total del consumo de energía eléctrica demandada en el Complejo Industrial Famaillá, en Tucumán (Argentina), en un plazo de doce meses a partir del 30 de septiembre de este año, generando un ahorro promedio de 6.300 toneladas de CO2 anuales.

Estrategia de sostenibilidad

Este objetivo se enmarca en la estrategia de sostenibilidad de San Miguel, que incluye un ambicioso plan de acción por el clima a diez años cuyo principal objetivo es reducir la huella de carbono a partir del uso de energías renovables, la conservación de más de 6.000 hectáreas de bosque nativo, que actúan como sumideros de CO2 y el inventarío global de gases de efecto invernadero (GEI), a partir del cual se identifican e implementan acciones de mejora y eficiencia.

La compañía incorporó fuentes renovables de origen eólico en su matriz energética, desde febrero de 2020, superando, al terminar el año, la cuota exigida por Ley Argentina de Energías Renovables para el 2025 con cinco años de anticipación.

Utilizamos cookies propias y de terceros para posibilitar y mejorar su experiencia de navegación por nuestra web. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.